

Hoy el grupo ,tras un corto desayuno, opta por repetir parcialmente la última salida que hicimos por dos razones fundamentales; la primera es que nos gustó tanto el paraje que decidimos volver por respeto a los que no lo habían podido disfrutar y la segunda es porque teníamos el ofrecimiento de Bodegas Tercia de Ulea de una visita guiada y "claro que no nos podíamos resistir.
Los caminantes comienzan su andadura, como casi siempre , montando en los automóviles que tras discurrir por la carretera de Calasparra nos lleva al cruce de Moratalla y a unos pocos kilómetros nos acerca a la finca de la Tercia de Ulea , lugar en donde dejamos los coches y por hacer un poco más de tiempo, cogemos el camino asfaltado que sale frente al hermoso cortijo que conforma este entorno y, tras una no muy larga distancia, cogemos un camino a la derecha enormemente poblado de vegetación y que debido a la temprana hora está rebosante de rocío, que al ir andándolo nos satura el calzado y el pantalón de fresca humedad , que más que humedad es "ir chorreando". Tras unos 4 Kms cruzamos de nuevo la carretera de Moratalla y siguiendo el camino al frente (siempre empapado de rocío) nos encontramos con un camino a la izquierda por el que descendemos hasta el arroyo del agüica y cruzamos su cauce saltando las piedras de forma tradicional a "pie enjuto". Una vez en el camino que llaman Del Batán nos queda solo descender el entrañable "tesoro" que guarda el río Moratalla que no es otro que el estrecho de Bolvonegro, allí nos recreamos como la vez anterior en su precioso entorno pero con un ojo en el reloj que nos apremia por tener una cita inminente y que no nos la podemos perder que es la visita a la bodega de La tercia de Ulea, y es para ello para lo que nos disponemos rápidamente a cruzar unos llanos que nos dejan en la carretera y hasta la puerta de la Casa de Labor del cortijo, lugar en que nos esperan Ramón y Toni , a los que les damos las gracias encarecidamente por su generosidad y entrega a la hora de explicarnos todo lo relativo al entorno, producción, fabricación e incluso la historia de este entrañable lugar que hasta consta de una ermita a San José en la cual tuvieron el privilegio de casarse cada uno con sendas hermanas que a su vez son hermanas de otro amigo nuestro , José Abril Llamas (Pepe de Ulea). Ramón nos va relatando los distintos concursos y exposiciones en los que han participado los caldos y nos explica como han conseguido varias medallas de plata e incluso algún oro y un sin fin de menciones , también nos explica que como exponentes de la denominación de origen Bullas tienen que tener un componente mínimo de uva Monastrell y que en la bodega trabajan dos enólogas que, utilizando su "sapientia", son capaces de haber elevado a la categoría de sublime estos vinos .
Como decía antes con todo el gusto del mundo Ramón y Toni nos limpian una gran mesa de madera y distribuyen unas copas , que nos van llenando sucesivamente con una prueba del exquisito repertorio de sus vinos, de las cuales damos merecida cuenta (excepto los conductores).
Un abrazo agradecido es pago a su generosidad y un hasta luego como promesa de otros encuentros.
Hoy ha sido distinta terminación pero ha merecido la pena.












